viernes, 24 de diciembre de 2010

Combate aéreo: Alternativas de CAS moderno (Parte 1)

Ayuda desde arriba 

El alto costo de los aviones de combate modernos obliga a no arriesgarlos en apoyo aéreo cercano, pero hay épocas en las que solamente el poderío aéreo puede ofrecer la necesaria reacción y concentración rápidas de potencia de fuego. Sigue habiendo este tipo de misión también esencial para las fuerzas especiales y las operaciones en terreno montañoso, cuando sea pesado la artillería no está generalmente disponible. 

 
Un Gripen lleva una barquilla Litening III, una bomba guiada por láser y dos barquillas de cámaras 

Roy Braybrook 
Revista Armada

El apoyo aéreo cercano (CAS) está especializado en armar ataques a tierra en el cual el objetivo hostil está en proximidad de fuerzas amistosas. Tales ataques requieren la coordinación cuidadosa con las fuerzas terrestres y precisa el lanzamiento de arma para que las bajas “blue-on-blue” deban ser evitadas. 

Un piloto de una unidad aérea de apoyo actúa normalmente como controlador aéreo aéreo avanzado, sea en tierra o en el aire. Los servicios de los EE.UU. han cambiado recientemente la designación a Controlador Aéreo Terminal Común de Ataque, y éste bien puede convertirse el patrón de OTAN. 

Las direcciones verbales para atacar complementaron a los pilotos con las tradicionales con paneles cercanos fluorescentes en tierra y bengalas de humo con color para marcar el objetivo, pero en llevar las fuerzas aéreas tales cuestiones ahora han sido reemplazadas por la designación por láser. 

El procedimiento puede trabajar bien, con tal que que el objetivo no es obscurecido por nubes, niebla o humo, y los implicados suelen ser experimentados profesionales. Graves errores todavía pueden ocurrir cuando hay diversas nacionalidades implicadas, especialmente si no entrenan a los pilotos para reconocer los vehículos de sus aliados. 

Los sistemas modernos y armas “inteligentes” suministradas, algunas de navegación y de alcance el nivel de apoyo de aire cercano (CAS) se puede ofrecer para aviones de combate multiusos tales como el F-16 de Lockheed Martin y el Boeing F15E, bombarderos tales como el Boeing B52H y B1B, instructores jets tales como el BAE Hawk y (en un ambiente benigno) instructores básicos tales como el Beechcraft T6. Sin embargo, para guardar esta revista dentro de límites razonables solamente se discuten los aviones dedicados del CAS. 

Warthog 
La fuerza aérea de los EE.UU. puede permitirse comprar y operar los tipos especializados del avión de combate en números significativos. En los años 70 la Formulación Aérea de la USAF de planes de fuerza para la guerra convencional acentuó la capacidad de parar un masivo ataque de blindados por las fuerzas del pacto de Varsovia. Acoplado con la amenaza creciente de las defensas aéreas de la linea, ésta causaron un cambio en el CAS pensado hasta ese momento en aviones turbohélice como los utilizados en Vietnam y se proyectó un requerimiento para un avión de doble turbofan. El resultante fue el Fairchild A-10 de 23 toneladas fue diseñado alrededor del masivo cañón Gatling de 30mm (General Dynamics GAU 8/A) con proyectiles de uranio empobrecido. 

El A-10 (para el cual Lockheed Martin está ahora como primer contratista) puede llevar hasta 7.200 kilogramos de material de guerra mezclado en once puntos de amarre. Aunque sea lento y pesado y por tanto es dependiente en la superioridad aérea, el A-10 tiene una autonomía más larga y un más corto radio de torneado que aviones de caza jet. 
Las entregas del A-10A comenzaron en 1975 y todavía hay 367 en servicio con la FA de EE.UU. activos, en la reserva y unidades de la guardia nacional. Sirvió en la guerra 1991 del Golfo y todavía es utilizada por los Fuerza aérea de EE.UU. en Afganistán. 

Lockheed Martin ha recibido dos contratos que revestían una mejora de los primeros 179 de un total anticipado de 356 que son para ser actualizados al patrón del A-10C. El primero A-10C de producción fue entregada a la Guardia Aérea nacional de Maryland en agosto 2006, y la capacidad operativa se programó para mayo de 2007. Se prevee que este programa del combate de la precisión permita aviones a permanecer en servicio hasta 2028. 

La primera “mejora” del programa reviste el mejoramiento de la carlinga, introduciendo dos LCD de múltiples funciones a color, un mapa móvil digital y mandos HOTAS. La segunda mejora, son seis estaciones del arma serán cableadas para tomar la serie de municiones guiadas por GPS Boeing JDAM y las inercialmente guiadas Lockheed Martin WCMD (Dispensador de municiones de corrección de viento ). 

Cuando el financiamiento esté disponible, los motores General Electric TF34 del A-10 serán mejorados y al menos 200 aviones serán provistos de nuevas alas para extender la fatiga de vida de 9000 a 16000 horas. Boeing compite por un contrato de 1.5 millones de US$. 

 
El Sukhoi Su-39 es un avión monoplaza de apoyo cercano que se basa en la estructura biplaza del avion del Su-25UB. Tiene provisiones para una barquilla ventral del radar Phazotron Kopyo25 para operaciones para cualquier estado del tiempo. (Armada/RB)


SU25 
La competencia X de la Fuerza Aérea de los EE.UU. inspiró probablemente el proyecto del avión de 17 toneladas Sukhoi Su-25, trabajo sobre el cual comenzó en 1968. Algo asemejándose a la Northrop A9A (que vino en segundo lugar en la competencia del X) el Su-25 tiene un ala más fina y más empujadas que el A-10 de similar categoría. Por lo tanto tiene una velocidad más alta (950 km/hr, comparados a 675 km/hr para el A-10A).

El prototipo Su-25s fue evaluado en Afganistán en el año 80 y los aviones soviéticos de producción volaron más de 60.000 salidas del combate en ese teatro. Esto ha llevado al blindaje perfeccionado y a la adición de ocho dispensadores de bengala de 32 rondas. En los años 80 Su-25Ks también fueron utilizados operacionalmente por las fuerzas aéreas de Iraq y de Angola. Desde 1994, Su-25s rusos han hecho un uso extensivo en Chechenia.

Alrededor 1.320 Su-25s habían sido terminados cuando la producción terminó en 1992, y aproximadamente 500 todavía están en servicio con 16 fuerzas aéreas. Unos pocos aviones rusos se están mejorando al patrón del Su-25SM, y al Su-25TM/Su-39 equipado con rádar (un monoplaza basada en la estructura del avión biplaza Su-25UB) que se ofrece para la exportación.

El Su-39 tiene un peso máximo de 19.5 toneladas con 1.115 kilogramos de “activos de supervivencia” y 4.000 kilogramos de material de guerra en diez pilones. Un cañón GSh230 de cañones gemelos de 30 milímetros es llevado internamente.

Los partes indican que Venezuela ha negociado recientemente unos 24 Su-25s que bien se pueden referir a los aviones sobrantes de Rusia y de Bielorrusia tal como se vendió a Etiopía y a Perú). Vario Su-25s están siendo actualizados.

STOVL 
El otro avión con diseño de propósito para apoyo cercano es el avión del stovl AV8B Harrier II de 14.5 toneladas de la Boeing volado sobre todo por el Cuerpo del Marines de los EE.UU. La versión del Harrier GR7/9 operada por la fuerza común del Harrier de RAF/RN fue montada por los sistemas de BAE y tiene algunos cambios del equipo. El AV8B y el Harrier GR7/9 serán reemplazados eventual por el Lockheed Martin F35B.
Según lo demostrado en la Guerra de Malvinas de 1982 y en la guerra del Golfo de 1991, el stovl ofrece adaptabilidad a nave/costa incomparable. Durante la operación Tormenta del Desierto, los AV8Bs del Cuerpo del Marines de los EE.UU. fue operada desde sitios solamente a 65 kilómetros de la frontera kuwaití, dando tiempos de reacción rápidos y altos regímenes de salida. En Afganistán, los Harriers eran inicialmente las únicas toberas rápidas capaces de usar la pista de aterrizaje en Kandahar.

Por una parte, la naturaleza del sistema motopropulsor del stovl penaliza funcionamiento en vuelo. En el caso del Harrier, la situación de las boquillas atrae Sams guiados por IR al fuselaje central, aumentando daño al motor y a los depósitos de combustible.

La conclusión general aparece ser que el stovl es de mérito solamente para las fuerzas anfibias y las operaciones navales, puesto que hace posible el uso pistas de aterrizaje y portaaviones minimalistas. Sin embargo, la capacidad de dispersar los aviones se podría considerar en una nueva luz si los aeródromos de la fuerza aérea de los E.E.U.U. se atacan nunca con los misiles balísticos que llevan los cabezas de combate NBC.

AC-130 
En Vietnam fue descubierto que la mejor manera de proteger una aldea que estaba bajo ataque toda la noche era tener un avión del transporte que circundaba con las armas disparando del costado que ofrecían un cono persistente del fuego represivo. El Douglas AC47 fue el primer “cañonero de ala fija verdadero”, y frezó el aún más armado, pesado y más persistente AC-130 de 70 toneladas, una conversión del avión Lockheed Martin C-130. El AC-130 sigue siendo funcionando por la fuerza de USAir, que cuenta con ocho AC-130Hs y 13 Boeing AC-130Us convertidos en su inventario activo.

Para reducir al mínimo su número de diversos tipos de la munición, la fuerza áerea americana está reemplazando el cañón Gatling de 20/25 milímetros del avión y los de 40 milímetros Bofors por un par de cañones de cadena de 30 milímetros ATK Mk 44 Bushmaster II. Reemplazarán al actual obús de 105 mm M102 con un mortero abrebrechas de 120 milímetros está bajo estudio. Para ofrecer más alcance de stand-off, la instalación del Hellfire de de Lockheed Martin AGM-114 48 kilos o misiles de ataque Northrop Grumman Viper de 20 kilogramos de banda la barquilla del cohete del Hydra 70mm de General Dynamics se comenta que está siendo considerado.


Despegando de la base aérea de Bagram en Afganistán, este Fairchild A-10A opera en el Ala 355a de la Fuerza Aérea de los EE.UU. en la BAM Davis Monthan, Arizona. Su serie (810939) revela que ha servido durante 25 años. (Fuerza Aérea de los EE.UU.) 

Llevando un Boeing Jdam y dos LGBs de Raytheon Paveway este Lockheed Martin F16C de la Fuerza Aérea de los EE.UU. se equipa de barquilla de puntería Lantirn de la misma compañía en el pilón de estribor de la toma de aire. (Fuerza Aérea de los EE.UU.) 

Armado con los Raytheon AGM65 Maverick, este Boeing AV8B+ (serie 164556) es operado por VMA542 desde la estación aérea Cherry Point del Cuerpo del Marines, Carolina del Norte. Él está a punto de reaprovisionarse de combustible de un KC130T del VMGR452. (Cuerpo de Marines de los EE.UU.) 



Fin Parte 1



lunes, 20 de diciembre de 2010

Aviones argentinos: Los proyectos de deltas argentinos

Los proyectos de ala delta en Argentina 

Después de la Segunda Guerra Mundial (II GM), las grandes potencias vencedoras se lanzaron al desarrollo de aviones de reacción, aquel invento alemán que, desde 1944, había revolucionado la guerra aérea sobre los cielos de Europa. La Argentina, por entonces país poderoso, que se había mantenido neutral casi hasta el final de la contienda, se convirtió en pionera del desarrollo aeronáutico en Latinoamérica con la producción del primer jet de diseño propio. 

Para comprender lo que esto significó, debemos mencionar que recién a fines de los '80 Brasil llevó adelante un proyecto similar: el AMX fabricado en conjunto con Aeritalia. Ambas naciones son las únicas del hemisferio sur que desarrollaron este tipo de aeronaves. 
A partir de 1946, el gobierno del Gral. Perón se propuso impulsar el desarrollo tecnológico e industrial argentino y para lograrlo contrató técnicos e ingenieros europeos que habían desarrollado algunas de las más importantes armas de la II GM. De esta manera, a poco de finalizadas las acciones bélicas, las autoridades argentinas, comenzaron a contactarse con varios de ellos ofreciéndoles la posibilidad de trabajar en un país donde no había resentimientos. 




En 1947 comenzaron a llegar técnicos alemanes, con gran experiencia y conocimientos, trayendo muchos proyectos desarrollados durante la guerra. El primero de ellos fue Kurt Tank, ex director de Focke Wulf y padre del famoso Fw-190; seguido por el Dr. Thalau, ex director de Fieseler; el piloto Berhens, ex director del Centro de Ensayos de la Luftwaffe; Reimar Horten, famoso por sus diseños de alas volantes; Werner Baumbach, ex jefe de bombarderos de la Luftwaffe; los hermanos Henrici, diseñadores de la bomba voladora Henschel Hs-293; y los pilotos Adolf Galland, "as" de la aviación de caza y Hans Ulrich Rudel, piloto de Stuka, que iban a viajar con Erich Hartmann (máximo "as" de la historia, con 352 victorias) pero éste fue capturado por los soviéticos poco antes.
Reimar Horten, apenas llegó, se dedicó a desarrollar dos modelos de planeadores (IA-34 "Clen Antú" e IA-41 "Urubú"), un transporte (IA-38) y un caza de reacción, todos ellos alas volantes. El 19 de octubre de 1949 el Brig. Juan Ignacio San Martín, a cargo de la FMA, presentó al Brigadier Cesar Ojeda, ministro de Aeronáutica, el expediente secreto 339 con el proyecto de Horten de un caza de reacción, ala doble delta, dos derivas en las alas, tanques de combustible internos (cuatro en las alas y uno en la cabina). La toma de aire de la turbina Rolls Royce Derwent V con que iba a ser equipado, estaba ubicada en forma ventral y el armamento interno era de cuatro cañones de 20 mm. Horten pensaba alcanzar mayor velocidad máxima, menor velocidad de aterrizaje y mayor techo de servicio que el Pulqui II (caza en el que trabajaba Kurt Tank). Finalmente el 4 de abril de 1951 el proyecto fue archivado ya que el Pulqui II se encontraba en un estado de desarrollo avanzado, y la Argentina no podía permitirse construir dos aviones de reacción al mismo tiempo.

Sin embargo, Horten siguió trabajando, esta vez sobre el IA-37, que también era un ala volante, con bastantes diferencias con respecto a las anteriores. En 1953 comenzó a efectuar pruebas en el túnel de viento y bajo la supervisión de Karl Nickel se realizaron más de 200 lanzamientos de maquetas de entre 5 y 20 kg para pruebas aerodinámicas que alcanzaron los 200 km/hora. 



PROYECTO I.A. 37 ALA DELTA 
Proyecto de interceptor supersónico conformación ala delta, diseño del Dr. Reimar Hörten, erróneamente conocido como PULQUI III. Se pretendía lograr 1300 Km/h. Los planes de desarrollo comienzan en 1953 y el objetivo era poner en vuelo motorizado el primer prototipo en 1956, pero el proyecto es demorado luego del derrocamiento de Perón. En 1956 Hörten presenta un cambio en el proyecto, modificando la posición prono por una cabina convencional con cúpula de acrílico rebatible hacia la derecha; se reinician los vuelos del planeador Esc. 1:1 en 1957 acumulando más de 50 h de prueba en 1958. Cuando el prototipo metálico estaba en un importante grado de avance se acepta la propuesta de dejar el proyecto I.A. 37 y continuar con el desarrollo de un birreactor supersónico. El primer vuelo como planeador lo realiza el 1° de octubre de 1954, comandado por el Primer Teniente Jorge Connan Doyle; fue remolcado por el trimotor JUNKERS-JU 52/3M (Tía Jú) perteneciente a la FMA pilotado por el Primer Teniente Nelio González. 

 
Fase final de la construcción del ALA DELTA. Setiembre de 1954. 

Se habían previsto cuatro etapas de estudio: 

1. Analizar comportamiento con un modelo escala 1:10 catapultable construido en madera compensada con un peso de 5 Kg; parámetros a medir: trayectoria, estabilidad, perfil alar, centro de gravedad; los lanzamientos se realizaron con tensores elásticos sandows en el Lago San Roque; la trayectoria del modelo se fotografiaba con cámaras de alta velocidad (4000 cuadros por segundo y con películas de alta resolución); se utilizó también un modelo escala 1:5 con un peso de 22 Kg; para el Túnel Supersónico se construyeron modelos metálicos de acero inoxidable escala 1:25.



Horten indica que debido a la falta de materia prima, (hasta faltaba la madera balsa para los modelos a escala del IA-37) debieron lanzar a estos modelos con una catapulta sobre el Lago San Roque. Aquí la verdadera imagen del IA 37 catapultable, que dio lugar a muchos rumores sobre una supuesta versión de un caza naval ala volante a reacción, sin cola y catapultable.

2. Evaluar un planeador Esc.1:1 con puesto de pilotaje posición prono (ventral) para estudiar las aceleraciones G negativas (se sostenía por esos años que en maniobras bruscas el piloto en esa posición absorbía con mayor comodidad los efectos).

3. Construir prototipo metálico con planta de poder ROLLS ROYCE DERWENT V de 1632 Kg de empuje a 14000 r.p.m.; combustible en tres tanques, dos alares y uno ventral interno, con capacidad de 1700 l para 2 h de autonomía; esta versión debía llevar asiento eyectable y tren de aterrizaje ventral de una rueda.

4. Reemplazar las turbinas por dos ROLLS ROYCE AVON R.A. 3 de 2948 Kg de empuje para lograr una velocidad de 1300 Km/h. 

 
Vista frontal con los frenos aerodinámicos desplegados. La cúpula está moldeada en acrílico de 11 mm de espesor. 
 
Por ser el pilotaje en posición prono contaba con un apoya mentón para comodidad del piloto. Jorge Connan Doyle, Piloto de Pruebas, ensaya el dispositivo. 
 
Personal afectado al mantenimiento y puesta a punto del Planeador Esc. 1:1 I.A. 37 ALA DELTA con posición de pilotaje convencional. 
 


 
JUNKERS JU-52 (Tía Jú) empleado para el remolque del Planeador Esc. 1:1 del I.A.37 ALA DELTA. Este trimotor se utilizaba como banco de pruebas volante para los motores I.Ae. R-19 EL INDIO colocados en la proa, mientras que los laterales ubicados en las alas eran motores WRIGT CYCLONE R.1820 E.1. construidos en Córdoba hasta el año 1937. 

Características (estaban previstas para la tercera etapa): perfil del ala simétrico 10% de espesor; alargamiento 2,08; cuerda base 10 m; diedro 0°; incidencia 0°; flecha 63,5°; estructura de duraluminio; elevones estática y aerodinámicamente compensados de duraluminio; superficie elevones 2,4 m²; superficie alar 48 m². Deriva semimonocasco de duraluminio superficie 3,3 m²; timón de dirección 1,1 m²; flecha 72°. Tren de aterrizaje tipo ventral (una rueda) y una en cada extremo de ala; amortiguación oleoneumática; retracción hidráulica; frenos dunlop. Envergadura 10 m; longitud 11,78 m; peso vacío 3300 Kg; peso máximo 4800 Kg; velocidad máxima 800 Km/h a 8000 m; velocidad de aterrizaje 110 Km/h; techo 15000 m; alcance 2000 Km. 

 

En 1954 se construyó un planeador de madera a escala natural que fue presentado en mayo y voló por primera vez el 1º de octubre, remolcado por un Junkers Ju-52, aunque luego se utilizaron DC-3 y el Lincoln LV-ZEI (Lincolian, tipo Aries II). El piloto fue el capitán Conan Doyle e iba en posición prona (acostado). En las siguientes salidas participaron los 1os tenientes Balado, Rossell y González, además del piloto alemán Heinz Scheidhauer. 
Las características de vuelo fueron excelentes, sobre todo en los despegues y aterrizajes que eran muy suaves, empleando poca pista con la nariz levantada, para lo cual se adoptó un tren delantero más alto. En los modelos con motor se previó que el tren se fuera elevando durante la carrera de despegue de 5º a 25º y hacer lo inverso en el aterrizaje, para acortar la carrera. 

 

En 1955 Horten empezó a trabajar en la construcción de un prototipo impulsado por un Derwent V con el cual no se alcanzarían las performances requeridas, de todos modos, serviría para probar los distintos sistemas. El problema radicaba en que no se conseguían turbinas de mayor potencia en el extranjero y resultaba imposible fabricarlas en el país. 

 

Poco después introdujo mejoras: en 1956 se cambió la posición del piloto, que pasó a estar sentado y además, se comenzó a construir el primer prototipo luego de que el planeador hubo volado 50 horas. 
Como el diseño preveía la instalación de un Derwent V o dos Avon, se proyectó un avión que pudiera tener mayor potencia y dejar el IA-37 como entrenador subsónico. 

En 1960, cuando faltaba sólo un año para el vuelo del IA-37, el proyecto fue cancelado por falta de fondos. De esta manera finalizó el anhelo de la Argentina de contar con un caza de reacción de diseño propio, que recién se concretaría con la fabricación del IA-63 Pampa, que voló por primera vez en 1984. 

IA 48 - El avión soñado 

Este modelo, designado IA-48, estaría equipado con dos Rolls Royce Avon R.A.3 de 2 950 kg de empuje, dos Nene 101 de 2 267 kg o dos Bristol Orpheus BOr de 2 200 kg bajo las alas, a su vez, el ala sería delta ojival o gótica y estaba diseñado para alcanzar Mach 2,2. La Armada se mostró interesada en el modelo para emplearlo en el nuevo portaaviones Independencia que había llegado en 1958, por ese motivo sufrió algunos cambios, como la orientación del flujo del escape de los motores. 

 

Nunca pasó de la mesa de dibujo y nunca se supo el por qué no se construyó esta maravilla para la época. Se habla de presiones recibidas acompañadas por la negativa de proveer los motores para una centena de naves de Mach 2,2 que se planeaban construir.- 

Fuente 1
Fuente 2


sábado, 4 de diciembre de 2010

sábado, 27 de noviembre de 2010

Segunda Guerra Mundial: La red Gehlen (Parte 3)

La Red Gehlen 

(Última Parte) 

Son utilizados todos los medios, inclusive el chantaje. En este juego, Gehlen se muestra un enemigo temible. Sin embargo, le serán necesarios toda su perspicacia, su seguridad, su tenacidad, su maquiavelismo, para afrontar y convencer al Estado Mayor norteamericano. 
«A lo largo de este período –cuenta Gehlen en sus Memorias-, informé a mis colaboradores, hasta entonces ignorantes de mis intenciones, del proyecto que había concebido, es decir, volver a crear un servicio de información concerniente a los países del Este, en territorio alemán, con el apoyo de los norteamericanos. Jamás he olvidado el escepticismo y la estupefacción con que reaccionaron algunos de ellos. Solamente su buena educación y su confianza en mí, les impidieron decirme claramente que pensaban que mis sueños eran insensatos. Cuando, al final de 1945, llegamos a discutir con nuestros anfitriones norteamericanos estas mismas proposiciones, las mismas no fueron consideradas descabelladas. Simplemente, se nos aclaró que sería preciso esperar un apaciguamiento de la intensa hostilidad de la opinión pública hacia Alemania y también una mayor escisión entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. Una acción prematura, se nos dijo, podría engendrar las más molestas consecuencias en el dominio de la política interior y exterior de Norteamérica». 
Al final de ásperas y laboriosas discusiones tiene lugar un acuerdo. El proyecto que presenta Gehlen a las autoridades norteamericanas es aprobado. Se apoya en cuatro puntos fundamentales: 
1. La nueva organización Gehlen será independiente de los servicios de información norteamericanos. Constituirá un aparato autónomo bajo la dirección exclusiva del antiguo jefe del F.H.O. Todo el personal, y especialmente los directivos, serán alemanes. 
2. Ninguna acción será, directa o indirectamente, contraria a los «intereses alemanes», intereses de los que sólo Gehlen será el juez. 
3. El día en que Alemania recobre su soberanía y tenga un gobierno independiente, la organización será inmediatamente puesta al servicio del nuevo Estado. 
4. La organización será utilizada por los norteamericanos únicamente en acciones antisoviéticas, para proporcionar informaciones sobre la U.R.S.S. y los países satélites del bloque comunista. 
Estas exigencias pueden parecer exorbitantes por parte del jefe del antiguo F.H.O.; por parte, en última instancia, de un prisionero de guerra. Sin embargo, los norteamericanos aceptan las condiciones del general Gehlen. Se comprometen a proporcionarle los medios financieros y materiales necesarios para su empresa. La organización Gehlen va a ser pronto puesta a punto. Bajo la protección de los Estados Unidos, va a desencadenarse la más amplia operación de recuperación de S.S. y de miembros de la Gestapo, de los antiguos de la Abwehr y del R.S.H.A. 
«Puede constatarse –me ha aclarado Erich Sauber- que la Red Gehlen fue una de las mejores de la posguerra. Algunos S.S., y entre los más comprometidos, se contentaron con desaparecer durante algún tiempo, para luego reaparecer... ¡en el interior de los servicios de Gehlen!» 
El 9 de Julio de 1946, Gehlen y sus oficiales vuelven a su patria. En Nüremberg termina el proceso de los criminales de guerra nazis. Los norteamericanos asignan el campo de Oberursel, que servía a la Luftwaffe durante la guerra, como lugar de residencia de la futura organización de Gehlen. 

Oberursel 
 
 
El general Edwin Luther Sibert lo utiliza como centro de interrogatorios de los prisioneros de guerra. Rodean el campo altas verjas de alambradas. ¡Qué maravilloso camuflaje! Un centro de reclutamiento de antiguos miembros de la Gestapo y de oficiales de la Abwehr instalado en un campo de prisioneros, y ¡con buena custodia norteamericana! La primera tarea de Gehlen consiste en recuperar a sus colaboradores dispersos por los campos de Mannheim, Wiesbaden y otros lugares. Todos estos hombres han adquirido, durante la guerra, una sólida experiencia sobre asuntos soviéticos. Entre los primeros que llegan está su antiguo adjunto, Gerhard Wessel, que acude en su ayuda. Pero Gehlen tiene todavía un obstáculo por superar: desembarazarse de Baun, que está a punto de poner en marcha una organización competidora. Esta disidencia inquieta aún más a Gehlen por el hecho de que hay numerosos S.S. que se están enrolando en la organización Baun, para escapar de las persecuciones de los aliados. Por otra parte, Baun, el jefe del grupo Walli, dispone de un rasgo importante: continúa estando en contacto permanente por radio con los «ejércitos antisoviéticos», que se baten detrás de lo que Churchill llamó en seguida el «telón de acero» (conocido también como «cortina de hierro»). En Ucrania, y sobretodo en los países bálticos, los hombres de Baun continúan al lado de los guerrilleros nacionalistas y utilizan sus radioemisoras. Pero los informes que se transmiten presentan poco interés desde el punto de vista de la inteligencia, aparte de la satisfacción de saber que los comunistas están en dificultades. Gehlen hace sopesar a Sibert la pobreza de las informaciones proporcionadas por Baun. Los norteamericanos empiezan a impacientarse y Baun tiene que reconocer que no puede hacerlo mejor. El astuto Gehlen aprovecha entonces la situación para anunciar a Washington que tiene la posibilidad de enviar agentes secretos a territorio soviético y de infiltrar otros en el sector ruso de Berlín-Este. Lentamente, pero con seguridad, Gehlen consigue anular a Baun y recuperar para sí la pequeña red que él ha constituido. El número de veteranos del F.H.O. es, sin embargo, insuficiente a los ojos de Gehlen para formar la organización que proyecta. En medio del caos que reina en Alemania, encontrar, enrolar e instruir a especialistas del espionaje no es una tarea fácil. Por supuesto, en los campos de prisioneros abundan antiguos miembros de la Abwehr, del R.S.H.A., del SD (Sicherheitsdienst – Policía del Estado) y de la Gestapo, que continúan siendo interrogados y que son frecuentemente acusados de crímenes de guerra. Cientos de «candidatos en potencia» se pudren en los campos de Moosburg y de Landshut, en Baviera. Gehlen consigue obtener la lista de estos «interesantes» prisioneros. Cuando se lo comunica al general Sibert, este se queda desconcertado. ¿Cómo convencer a los oficiales de información, venidos expresamente de Estados Unidos para interrogar a estos prisioneros, para que abandonen sus misiones? Además hay otra dificultad. Gehlen ha firmado un acuerdo con los norteamericanos, según el cual no emplearía ni S.S. ni miembros de la Gestapo. En realidad, en los meses siguientes, con nombres y papeles falsos, serán muchos los que se incorporen a la red Gehlen. Para hacer funcionar a su nueva organización, éste necesita buenos especialistas. ¡Ni hablar, piensa Gehlen, de prescindir de tales «profesionales»! En un principio, para dar prueba de buena voluntad y de honestidad, Gehlen enrola a hombres procedentes de la Abwehr. He aquí algunas de sus adquisiciones: está primero el coronel Rohleder. Tiene detrás de él más de veinte años de carrera cuando se convierte en jefe del servicio de contraespionaje III-F de la Abwehr. Sospechoso de colaboración en el atentado contra Hitler, Rohleder es detenido por la Gestapo en 1944. Gehlen hace de este acontecimiento un argumento de peso para empujar a los norteamericanos a liberarlo. En cuanto a su homólogo en los Países Bajos, el teniente coronel Hermann Giskes, obtiene su reputación por el éxito de la «Operación Nordpol» que pone en práctica. «Después de haber interceptado y “devuelto” un comunicado enviado a Holanda por los ingleses, sin que nadie se percatara –cuenta Gilles Perrault-, el coronel Giskes desorientó a Londres de tal manera que una decena de agentes holandeses y una cantidad apreciable de pertrechos, que habían sido lanzados en paracaídas, fueron recibidos y atrapados por los alemanes en lugar de los miembros de la resistencia que esperaban encontrar». Giskes, como Rohleder, se enrola en la organización Gehlen. Jefe primero de la sección de Brême, es encargado en 1959 de la «subversión» en los países situados detrás de la cortina de hierro. 
Desde los más conocidos hasta los más oscuros, desde el simple suboficial al general, son numerosos los oficiales de la ex organización Canaris que van a alimentar la red Gehlen. Por ejemplo, el jefe de batallón Kramer, que se ha formado en la famosa «Legión Cóndor» enviada por Hitler para apoyar a Franco durante la guerra civil en España. Kramer era amigo personal de uno de los jefes del O.K.W., el general Alfred Jodl, y del jefe del Frente del Trabajo del IIIer Reich, Robert Ley. Gehlen, que sabe emplear las capacidades de sus hombres, va a nombrarle responsable del sector español. Entre las personalidades que figuran en el fichero de Gehlen está un hombre rígido, de estilo prusiano y moral rigurosa: el coronel Oscar Reile, considerado como el más eminente especialista en Francia. 

Oscar Reile 
 
Su mayor éxito fue el desmantelamiento de la red interaliada, que supuso la detención de setenta miembros de la Resistencia. La organización de esta red se apoyaba en dos personas: el capitán polaco Roman Czerniawski y una joven mujer, Mathilde Carré, apodada «La Chatte». Los prisioneros fueron encarcelados en Fresnes, con vistas a ser enviados ante un tribunal de guerra, pero el coronel Reile tuvo la idea de que ambos podían ser «devueltos» y, tras intentarlo, logró reclutar para la Abwehr a ambos jefes de la Resistencia. 
Los hombres que busca Gehlen para enriquecer su nueva organización deben ser ante todo técnicos calificados. Así descubre especialistas como operadores de radio, fotógrafos, expertos en criptografía, traductores, geógrafos, economistas. ¡Mejor si han pertenecido a la Abwehr o al S.D.: su formación está asegurada! Tal es el caso de Gottherd Gebauer, silesiano de origen, como Gehlen, que hizo toda la guerra como oficial de la Abwehr en Polonia. Es destinado, pues, a la sección «polaca» de la organización, donde sus colegas le dan el nombre de «Marzipan-Schweinchen» (cerdito de mazapán). El coronel Otto Wagner, alias «Doctor Delius», se encuentra también entre los eminentes especialistas descubiertos por Gehlen. Amigo íntimo del almirante Canaris, el Doctor Delius ocupó, a partir de 1941, las funciones de jefe de la Abwehr en Bulgaria. Desde su despacho en Sofía tejió una red de espionaje que cubrió todo el país e incluso el norte de Grecia. Un personaje pintoresco se añade a los miembros de esta sección: el ex coronel Nikolai Kostov, antiguo jefe de los servicios secretos bajo el rey Simeón. Otro especialista de esta región es recuperado por Gehlen después de la guerra: el comandante Josef Selmayr. Antiguo residente de la Abwehr en Eslovaquia, trabajó con el F.H.O., donde dirigía el sector de los Balcanes. Gehlen le confió, después de la guerra, la responsabilidad del espionaje en Checoslovaquia y en Yugoslavia. Tiempo después se convirtió en jefe de contraespionaje militar en la Alemania federal. En materia de infiltración, la red Gehlen ha recibido después de la guerra a otros dos hombres particularmente destacables, el capitán Karl Edmund Gartenfeld, alias «Erhard» o «Schoffer» y Wilhelm Ahlrichs. Estos dos antiguos oficiales de la Abwehr están especializados en hacer pasar a sus espías, en plena guerra, a través de las fronteras rusa, inglesa y norteamericana. Desde su organización, todavía en formación, Gehlen juzga que el objetivo más urgente es enviar numerosos agentes a los países ocupados por las tropas soviéticas. El momento es especialmente oportuno: en toda la Europa Central los servicios gubernamentales y administrativos están desorganizados. El hallazgo de Gartengeld y Ahlrichs es un verdadero suceso. Gartenfeld comandaba, durante los dos primeros años de la guerra, una escuadrilla de la Luftwaffe que ejecutó en Inglaterra 17 misiones de espionaje y sabotaje. En el curso de estas peligrosas misiones, él piloteaba personalmente su avión con enormes riesgos. En 1942 su escuadrilla fue enviada al frente del Este para efectuar diversos espionajes en las líneas soviéticas. Gehlen está orgulloso de haberlo recuperado. Sabe de su valor porque ha tenido que recurrir a él para lanzar pertrechos en paracaídas a sus agentes del F.H.O. sobre suelo ruso. Ahlrichs tiene también una brillante hoja de servicios. Ha realizado con éxito peligrosas operaciones de sabotaje en la costa este de los Estados Unidos. Pero Ahlrichs es famoso sobre todo por haber conseguido infiltrar en Norteamérica numerosos agentes nazis. El fue el organizador más destacado de la «Operación Pastorius», en el curso de la cual dos equipos de agentes, llegados en submarinos, desembarcaron en las costas de Florida. 
Dentro de la red Gehlen, los oficiales alemanes que habían pertenecido a los diferentes servicios de la Abwehr eran mayoría: un sesenta por ciento aproximadamente. Muchos se adaptaron sin dificultades, no siempre en la misma organización, sino en organismos colaboradores. Así, Richard Gerken, capitán de la Abwehr, conocido muy bien por la resistencia holandesa, fue destinado como director de gabinete en la B.J.V. (Bundesamt für Verfassungsschutz – Comisión de Protección de la Constitución), organismo de contraespionaje civil, equivalente a la Dirección de Seguridad del territorio francés. Gerken escribió a propósito de sus actividades: «El modelo que hemos adoptado para formar esta comisión de control ha sido calcado sobre la organización del antiguo servicio Ausland de la Abwehr, es decir, el conjunto de los servicios militares de la Abwehr, que dirigía el almirante Canaris». Numerosos hombres se sirvieron de la red Gehlen para desarrollar una brillante carrera en diferentes ministerios y puestos gubernamentales de la Alemania Federal. El capitán de fragata Alexander Cillarius, antiguo jefe de la Abwehr en Finlandia y Estonia, llegó a ser consejero permanente en el Ministerio de Asuntos Extranjeros para las cuestiones escandinavas. El conde Adeelmann von Adelmannsfelden fue secretario de legación. Ernst Günther Mohr, embajador en Buenos Aires. El doctor Wilhelm Otto, cónsul en Houston. Todos, antes y durante la Segunda Guerra Mundial, eran hombres de confianza de la Abwehr. Algunos fueron, inclusive, condecorados con la medalla al mérito militar por los servicios prestados en el marco de su actividad de espionaje. Todos fueron recuperados por Gehlen. Las actuales comisiones científicas alemanas de estudios sobre la Europa del Este reúnen distinguidos profesores que, después de la guerra, continuaron su servicio bajo la dirección del general Gehlen. El paso por la red Gehlen equivalía a una «rehabilitación». Los profesores Markert, Mehneit, Oberländer y muchos otros fueron reconvertidos de esta manera. Este es el caso del doctor en Filosofía y Teología Hans Koch. El doctor Koch es un viejo experto en información. Agente de los servicios de espionaje austrohúngaros durante la Primera Guerra Mundial, se pone después del «Anschluss» («anexión», o «unión política» de Austria dentro de la Alemania nazi en 1938), a disposición del Estado nazi y se incorpora a la Abwehr. 

Anschluss 
 
Participa entonces activamente en la preparación de los planes de invasión de Polonia y Rusia. Koch se incorpora a la red Gehlen y, a partir de 1954, dirige el Instituto de Europa del Este en Munich. «La Comisión de Estudios sobre Europa del Este –declara-, con su equipo de investigadores, periodistas y agregados militares, ha reemplazado a una media docena de puestos diplomáticos en estos países». El puesto de Director del Instituto de Historia de Europa del Este en Tübingen es ocupado también por un antiguo miembro de la Abwehr, el profesor Wernet Markert. Otro antiguo oficial de la Abwehr era, igualmente, el profesor Klaus Mehneit. Alcanzó el cargo de titular de la cátedra de Ciencias Políticas en la Escuela Técnica Superior de Aix-la-Chapelle, de redactor jefe de cinco publicaciones sobre la Europa oriental y de consejero del ministro de Asuntos Exteriores para los países del Este. 
Para contrapesar, en su organización, la presencia de hombres con un pasado político dudoso y con una hoja penal recargada, Gehlen tiene la idea de llamar a los brillantes generales de la Wehrmacht. Los norteamericanos están encantados de que éste enrole a oficiales superiores. Su simple ingreso a la red Gehlen los absuelve de todas las acciones que hayan podido cometer durante la guerra. 
-De hecho –señala Erich Sauber-, la apariencia de rectitud que presentó la Abwehr al final de la guerra no fue más que un engaño. En 1936 fue firmada, en efecto, una convención de diez artículos entre la Abwehr y la Gestapo, fijando los límites de sus respectivas actividades, pero implicando un apoyo recíproco. En 1944 las pautas antisoviéticas y anticomunistas fueron adoptadas de común acuerdo por los oficiales de la Abwehr y los del S.D. También en 1944 Hitler ordena que la dirección de todos los servicios secretos se ponga en manos del Reichsführer S.S. Heinrich Himmler. De este modo, los «caballeros» de la Abwehr han pertenecido, en un momento dado, a las S.S. Pero no hay que engañarse: los métodos de acción durante la guerra no diferían demasiado. Este es el razonamiento que ha hecho Gehlen al contratar, también, a los S.S. o a los de la Gestapo. Para estos hombres no se trata siempre de rehacer sus vidas en el primer momento de la posguerra, sino de esconderse. Entrar en la organización Gehlen, equivale a asegurarse la impunidad. Provistos de papeles falsos, ocupando una función «responsable» en una organización respaldada por los norteamericanos, están provisionalmente protegidos- 
-La red Gehlen –explica Erich Sauber- ha sido puesta en pie para luchar contra el comunismo. Ahora bien, desde el principio, Gehlen ha querido ensanchar el campo de acción de su organización y crear secciones encargadas de obtener información en las demás regiones del planeta. África del Norte, Oriente Medio, América latina, son de este modo inundadas por agentes de Gehlen. Le sirven de pantalla sociedades de importación-exportación que son creadas a tal efecto- 
En medio de esta reunión prodigiosa de individuos que constituyen la organización Gehlen se destaca una figura muy singular: el doctor Wilhelm Höttl. 

Wilhelm Höttl 
 
Perseguidor de judíos, falsificador, espía, Höttl es el hombre clave del final de la guerra. Conoce el escondite del llamado «tesoro nazi» y todas las redes de evasión. Hombre de confianza de Kaltenbrunner, Schellenberg, Himmler, Eichmann, Skorzeny, se halla entre el número de los jóvenes del IIIer Reich que, al acabar la guerra, tenía apenas treinta años y estaba dispuesto a todo para salvar la cabeza. Austríaco, doctor en historia a la edad de 22 años, en 1940, como miembro de las S.S., es uno de los más jóvenes agentes de información. En 1944 llega a Hungría con las fuerzas de ocupación alemanas y juega un papel de primer plano como jefe de los servicios de seguridad. Dirige la deportación de miles de judíos y de miembros de la resistencia húngara. El 10 de Agosto de 1944 está en Estrasburgo. Enviado por Himmler a la conferencia del Hotel Maison-Rouge, es encargado de dar a conocer las consignas del Reichsführer, para la organización del Cuarto Reich, a los representantes de la industria, de la banca y de la administración nazis. Se encuentra aquí al emisario de Martin Borman, el Standartenführer Walter Rauff. Ambos hombres van a organizar las redes de evasión de los jefes nazis, preparar su camuflaje, repartir capitales, prever la creación de sociedades alemanas en el extranjero. Considerado criminal de guerra por los húngaros, consigue salir indemne de la aventura hitleriana. Testigo de cargo en el proceso de Nüremberg, denuncia a todos los torturadores de la Gestapo, ¡sus antiguos colaboradores! Inmediatamente es contratado por el C.I.C. norteamericano y se instala en Austria. Organiza en pocas semanas la red Höttl. Antiguos miembros del S.D., de las Waffen S.S. y oficiales de la Wehrmacht, acuden pronto a Bad Ausse, donde Höttl ha instalado su cuartel general. El grupo se encarga primero del contraespionaje en la región ocupada por las tropas norteamericanas y del espionaje en la zona rusa. El despacho del C.I.C. en Salzburgo proporciona los medios financieros y materiales. Höttl vuelve a tomar contacto con sus «amigos» que han quedado en Hungría y las informaciones llegan a diario a Salzburgo. 
Gehlen, que está interesado en Höttl por ser un especialista en cuestiones húngaras, le envía como emisario, para convencerlo de ingresar en su organización, a uno de sus amigos, el barón Harry Mast (también llamado conde Bobby). Los tratos con Höttl terminan en la integración pura y simple de la red Höttl en la de Gehlen. Los hombres de Höttl continúan reuniendo informaciones procedentes de Austria y Hungría y Höttl las transmite a la central de Munich. 
La red Gehlen fue fundamental en el espionaje y contraespionaje sobre los países que conformaban el Pacto de Varsovia. Gehlen proporcionaba la inteligencia y la O.S.S. y la C.I.A. proveían de todo aquello que precisaban para ejecutar su trabajo: dinero, equipos, transportes, armas. 
Entre los éxitos obtenidos por la red Gehlen se puede mencionar la «Operación Sunrise» por medio de la cual consiguió infiltrar más de 5.000 espías en los países del Este. Todos estos hombres, que fueron entrenados por el general S.S. Burckhardt, continuaron sus operaciones hasta el año 1956, hasta que finalmente fueron exterminados por la KGB. Habían colaborado en Ucrania con el líder nacionalista Stepan Bandera. 

Stepan Bandera 
 
Otro éxito trascendental fue la infiltración, en un puesto de jerarquía, de su agente Walter Gramash, como Director del Departamento de Flotas y Puertos de Alemania Oriental. Este agente transmitió información secreta a Munich durante siete años. Gehlen, asimismo, proporcionó información precisa sobre el emplazamiento de misiles soviéticos con cabezas nucleares; trabajó en colaboración y brindó apoyo a organizaciones nacionalistas clandestinas como «Guardia de Hierro» en Rumania o la «Ustashe» en Yugoslavia; llevó adelante la «Operación Rusty» de contraespionaje contra organizaciones de alemanes disidentes. La red Gehlen tuvo éxito también al descubrir y desarticular la «Unidad de Asesinatos SMERSH» (organización soviética que se había encargado de hallar y eliminar informantes y dobles agentes enemigos); como así también en la construcción del llamado «Túnel de Berlín» el cual fue excavado por debajo del Muro de Berlín para poder interceptar y escuchar todas las comunicaciones soviéticas y de Alemania del Este. 
Pero también es cierto que la organización de Gehlen reclutó a miles de alemanes ex miembros de las S.S. y la Gestapo, que eran buscados por crímenes de guerra, y les proporcionó identidades falsas, pasaportes, historiales adulterados, dinero y hasta puestos de trabajo. Gran parte de esos hombres hallaron refugio en Chile, Argentina y Paraguay. Cuando la Guerra Fría entró en su momento más crítico, toda exigencia inicial de no emplear ex miembros de la Gestapo o las S.S. fue olvidada y hombres como James Angleton (que llegaría a Jefe de Inteligencia de la C.I.A.) fue la persona encargada de elaborar y facilitar las identidades falsas. Precisamente, cuando la C.I.A. fue creada se nombró como su primer Director a Allen Welsh Dulles. Se afirma que fue Gehlen quien le proporcionó a Dulles los «lineamientos generales» de cómo debía organizarse una nueva agencia de inteligencia. 
En Abril de 1956, la red Gehlen fue reubicada al servicio de Alemania Federal con el nombre de B.N.D. (Bundesnachrichtendienst – Servicio Federal de Información). 

B.N.D. 
 
Gehlen conservó su alto cargo en la inteligencia alemana y fue ascendido a Teniente General de la Bundeswehr (las nuevas fuerzas armadas de Alemania). 

Emblema Bundeswehr 
 
En 1968 se vió obligado a renunciar como consecuencia del escándalo político que se generó al descubrirse que un oficial de alta jerarquía del B.N.D., Heinz Halfe, era un agente doble al servicio de la K.G.B.
A partir de su retiro, Reinhardt Gehlen llevó una vida tranquila, sin mayor trascendencia pública, hasta que falleció el 8 de Junio de 1979.
Por toda su trayectoria, es considerado una auténtica leyenda en el mundo de los servicios de información.
 

Reinhardt Gehlen en su vejez 
 


Fuente: Los grandes enigmas del IIIer Reich